Mostrando entradas con la etiqueta Macrina Busato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Macrina Busato. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de febrero de 2014

"Con las manos en la masa"

Cada día nacen nuevos blogs aunque no son muchos los que superan la barrera psicológica del año. Todos tenemos nuestros motivos a la hora de empezar y esos motivos son tan válidos para ponerlos en marcha, como para abandonarlos. Personalmente a mí me aporta mucho, (aunque a veces tenga que vencer la tentación de dejarlo)por eso me gusta que lo haga también mi hijo, Ignacio.

Por el momento sigo sin calendario, a mi marcha, probando cosas y disfrutando. Lo vivo al margen de las cifras (visitas)no así de las  que hablan del alto porcentaje de abandono,¿70?¿90%? Con cinco, diez, veinte posts y por orgullo, compromiso o cabezonería...(pon tú la etiqueta)sabía que al año ¡llegaría!No pensaba mencionarlo aunque estoy contenta, y más estaré sí dentro de unos meses el que lo hace  es Ignacio.                
Este post es en agradecimiento a la persona que me empujó a hacerlo, Macrina Busato.


Nos conocimos en la calle Velázquez, en la parada del bus escolar. De esto hace más de diez años y aunque de entrada me pareció una chica seria, incluso distante, enseguida congeniamos.  Durante casi dos años me animó a abrir un blog, y yo, ni caso... Aún recuerdo su mirada escéptica cuando le dije que por fin iba a hacerlo. Ese día ella viajaba por trabajo a Nueva York y al despedirse me dijo, piensa dónde quieres llegar, qué vas a contar y a la vuelta te echo una mano. Un mes más tarde hablando de NY, tiendas, locales y gente que mola, aparecieron la pizarra, el 100% actitud y el "bocadillo".

Y es que Macrina siempre ha estado cerca de mí de una manera especial. Compartiendo conocimientos, mostrándome caminos y confiando en mi capacidad para reconocerlos. Algo que por inusual valoro y agradezco. Me gustan las mujeres como Macrina, mujeres que te apoyan en los dos terrenos; el personal y el profesional, y más, en estos momentos.

Aunque para mí no es una cuestión de sexos, es de personas. Igual que hay mujeres que con su actitud me inspiran, también hay hombres que lo hacen. Empezando por los más cercanos, los Ignacios. También amigos de siempre y otros nuevos. Personas con una mente abierta a los cambios. Positivas, con ganas de conectar con el fin de colaborar, cooperar, ser más solidarios... En definitiva, con actitud para avanzar y crear nuevos espacios.

Y en ese avanzar, Macrina me preparó un plan sorpresa. Pasar la tarde en un taller donde aprender a hacer pan. Ella sabe de mi empeño en encontrar lo qué me gusta y sé hacer mejor para crearme un nuevo trabajo. Independientemente de que surjan  oportunidades y tenga que alternarlo. Por eso me muevo sin prisa pero sin pausa, que hoy lo primero es cubrir lo más básico.

EBC, Pop up stores, comprar, espacios singulares, mercados, vender,  productos artesanos, sostenibilidad, gente, social, emociones, arte y más... Éstas son para mi receta algunas palabras clave e ingredientes básicos. Mis gustos de siempre junto a otros conceptos más nuevos que voy incorporando. Por eso, ir a un taller de los que organiza La Buena Vida en Madrid, era un ¡planazo!


Lo único preparado, la hora y el mandil negro que  trajo Macrina para la clase. ¿El estilismo? Pantalón negro, bailarinas y jersey color hueso. Sí, divertido, ni que lo hubiésemos hablado... ;)




¿El cumple del blog? no no, el "cumpleplan" de Macrina y este año para celebrarlo, está claro, en vez de tarta... ¡pan!

Por esto que se ve y por lo mucho que no... GRACIAS Macrina, tú, siempre siempre serás... 100% actitud!

miércoles, 10 de octubre de 2012

Dedicado a




Y, de repente, un día te sientes mayor. Pueden ser los 40, la crisis, una enfermedad, o todo a la vez. Entonces repasas tus recuerdos, tus vivencias, tus experiencias y descubres como las pequeñas cosas son las más grandes. Decides  avanzar un poco más en tu trayectoria personal y compartir tu "optimismo" y tus "inspiraciones" a través de un blog. Así nace Eva del Ruste 100%actitud

Y ¿Por qué 100%actitud? Muy sencillo. Me he dado cuenta de la enorme influencia que tienen las actitudes de las personas  que te rodean, especialmente, cuando eres niño y las que, posteriormente adoptas tú.

Por eso este blog se lo dedico a mi madre y cuento tres vivencias que, con los años, me han demostrado tener un gran valor.

Ella hizo que viviésemos la enfermedad de papá con naturalidad. Para ello nos sacaba de nuestra realidad a través de la imaginación, el esfuerzo y la creatividad, algo por lo que siempre le estaré eternamente agradecida.

Mamá era chofer, enfermera, madre, hija, carpintera, pintora, casi casi fontanera, casi casi electricista… y todo eso con pendientes, ojos pintados y una gran sonrisa.

Esa forma tan suya de hacer las cosas, sin molestar a nadie, sin llamar la atención, hacía que frases llenas de optimismo como “ya verás como tu madre puede“, “lo ves, lo ves” o "hace más el que quiere, que el que puede”... no te dejasen indiferente y te marcasen para siempre. Esa manera de enseñar tan efectiva y tan elegante, siempre la he tenido muy presente.

Mamá tenía un arte especial para el restyling o lo que yo conozco como “sacar tres pelos a una calavera”… Tuneaba y convertía en originales y absolutamente personales ropa y complementos que caían en sus manos o que ella misma descubría en algún mercadillo o baúl familiar. Por eso hoy, términos tan de moda como vintage, segunda mano, o mezclar nuevo, viejo, bueno, malo y regular, a mi me resultan de lo más normal. Siempre me ha fascinado buscar esas “joyas”, como a ella,y darles una segunda o tercera oportunidad. Eso ayuda mucho a la hora de crear un estilo y tener personalidad.

Mamá dormía pocas horas y, fruto de ese insomnio, en casa los cojines crecían como setas… Un día te levantabas y por arte de magia ¡¡tachaaaán!! la cocina ayer blanca... era azul y lo mejor de todo, los complementos ¡también lo eran!. Esos desayunos cargados de sorpresas en los que mamá, moviendo cuatro cosas y pintando otras dos conseguía transformar la casa, me llenaban de orgullo y admiración. Años más tarde, como estilista los recordaba y me reía pensando en misAntes y Después” en revistas de decoración y los suyos. Esos “antes y después” tan auténticos e inspiradores, que lo fueron sin duda por la mezcla de improvisación y pasión que ella ponía.

Hoy sabemos que papá no tenía esclerosis múltiple, que Diego, tu nieto, no murió por un infarto y que tu intuición de madre te hacía preveer que algo no iba bien con Ana. Por eso Ana, este post también es para ti. Perdóname  por pensar que tu apatía, ese sueño diurno, ese abatimiento general,te hacía ser diferente a nosotros... Hoy entendemos que ese comportamiento tiene un nombre: Distrofia Muscular Miotónica de Steinert, una de esas siete mil enfermedades que llaman “raras”. Dicen que es crónica, degenerativa, que se transmite de generación en generación y para la que hoy no hay solución.
Ana, sabes que siempre he visto el vaso medio lleno, qué digo medio lleno, ¡a rebosar! Soy una persona muy optimista, que no ilusa o que no sabe afrontar la realidad. Por eso y porque creo en nuestra fuerza interior te digo que en la mente no hay músculos que pueda debilitar Steinert, pero, si los hubiera, piensa que no estás sola y tu actitud es fundamental.

Nunca olvides que en nuestro ADN también viaja el 100% de actitud!!!

                                                                                                    © Macrina Busato 2012